modificado la epidemiología rural de estas enfermedades, de manera que se presentan en los centros urbanos. El riesgo de fiebre amarilla urbana, la transmisión de la enfermedad de Chagas por transufión y la leishmaniasis son consecuencias del movimiento de personas infectadas que se desplazan del medio rural hacia las ciudades en busca de empleo y nuevas oportunidades.

 

El ciclo de vda de los vectores incluye estadios que necesitan desarrollarse en cuerpos de agua y criaderos con características específicas. Por ejemplo, las larvas de los vectores del paludismo (Anopheles sp.) se desarrollan en el agua estancada al margen de los ríos, las quebradas, los estanques de piscicultura o lagunas; los vectores de la oncocercosis (Simulidum sp.) se crían en las orillas de los ríos cuyo flujo proporciona niveles de oxigenación indispensables para el adecuado desarrollo de las fasess acuáticas, y el vector del dengue (Aedes aegypti) necesita de agua clara en criaderos más tranquilos y estables ubicados alrededor de los hogares.

 

La dependencia de los vectores respecto a las condiciones de humedad y vegetación, así como en relación con la abundancia de los cuerpos de agua, marca una estrecha relación entre su supervivencia, por un lado, y los cambios climáticos y el patrón de precipitación pluvial por el otro. La intensidad y la frecuencia de la precipitación pluvial también influyen

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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