El agua que no recibe suficiente protección y cuidado es origen de inumerables problemas. La exposición ocurre directa e indirectamente y, a veces, de manera combinada. Los niños pueden estar más expuestos debido a sus características conductuales y fisiológicas (higiene, mayore volumen de ingesta por unidad de peso corporal); ellos también se exponen directamente, al consumir bebidas contaminadas o durante sus acrivdades recreativas. Pero las desigualdades sociales y el hacinamiento amplifican y profundizan el riesgo entre los niños que habitan en viviendas pobres, con deficiencias sanitarias que facilitan la contaminación fecal y la transmición de infecciones entéricas; ello, a su vez, incrementa la morbilidad y afecta el crecimiento y el desarrollo infantil.
De manera indirecta, la exposición ocurre cuando los individuos consumen verduras, frutas o pescados y moluscos cultivados o procesados con agua contaminada. Otras veces, la exposición es el resultado de la inhalación de virus y bacteiras transportadas en aereosoles, o bien de actividades agrícolas que exponen paraocupacionalmente a hombres, mujeres y niños por igual.